Dorita Riera | Restaurante cocina catalana Barcelona

Dorita Riera

Dorita RieraLa trayectoria de Dorita Riera corre paralela a la de su marido en cuanto a la temprana edad a la que ambos empezaron a trastear en la cocina. El padre de Dori, panadero de profesión, era propietario de un horno y de una tienda de comestibles en su pueblo natal, Castellfollit de Riubregós. Emilia, su madre, Josep, el padre y la misma Dori eran inmensamente felices trabajando juntos de sol a sol. Ella misma asegura que más que familia, eran los mejores amigos.
No cerraban casi ningún día del año y aún cuando se suponía que la tienda estaba cerrada, si alguien llamaba al timbre, se le atendía.

Los padres de Dori la animaban a salir y divertirse y así, en un baile, conoció a Josep Maria, que enseguida fue acogido como un hijo más en la familia. Poco tiempo después llegó la boda y el primer hijo, que fue criado casi como un hermano de Dori por sus padres, puesto que ella seguía ayudando en todo lo que podía en la tienda del pueblo.

Cuando Josep María decide empezar a trabajar por su cuenta, Dori es su mejor apoyo. En los primeros años, de duro trabajo, absorbe todos los conocimientos que puede, de sus compañeros o de las rutas gastronómicas que realiza con su marido e hijos. Así se convierte en una jefa de sala de marcado carácter y sabiduría, cosa que le será de mucha ayuda a su hijo Ramon cuando el padre le ceda el testigo.

Con una clientela ya consolidada, un restaurante de renombre y una estrella Michelin, Josep María y Dori, todo generosidad, deciden dar un paso atrás y dejar que su hijo tome las riendas del restaurante. En ese momento es Dori la que debe “defender” en la sala la arriesgada cocina que propone Ramon. Fueron momentos difíciles ya que el contraste entre la cocina paterna y la filial era más que evidente pero poco a poco la cocina de Ramon Freixa encontró su lugar.

Ahora Dori sigue en el restaurante Freixa Tradició, otra vez al lado de su marido Josep María en los fogones, puesto que Ramon ya tiene su propio espacio en Madrid. Pero eso no es obstáculo para que apoye y ayude a su hijo en cuanto puede. Es su mejor consejera y entre ellos hay una estrecha relación; son cómplices y eso se nota.

Josep María y Ramon son dos cocineros de reconocido talento, pero le deben mucho a la mujer en la sombra, esposa y madre que siempre les ha apoyado.